SERVICIOS ESPECIALIZADOS

Abogados especializados en genealogía sucesoria

Reconstruimos el árbol familiar del fallecido, identificamos a los herederos legales y acreditamos el parentesco con la documentación que exigen notarios y juzgados.

La genealogía sucesoria es la investigación del árbol familiar de una persona fallecida con un fin jurídico: saber quién tiene derecho a heredar, en qué orden y en qué proporción, y probarlo con documentos. No es una afición ni un estudio histórico. Su resultado tiene que servir ante un notario, un juzgado o la Administración.

Qué es la genealogía sucesoria

Cuando alguien fallece sin testamento, la ley decide quién hereda. El Código Civil llama primero a los descendientes, después a los ascendientes y al cónyuge, y por último a los parientes colaterales hasta el cuarto grado (art. 954). Aplicar ese orden exige conocer la familia completa del causante, y muchas veces nadie la conoce.

La genealogía sucesoria cubre ese hueco. Reconstruye las ramas familiares, identifica a cada persona con derecho a la herencia y reúne las partidas de nacimiento, matrimonio y defunción que lo demuestran. El resultado es un árbol documentado, rama por rama, que permite tramitar la declaración de herederos y la aceptación de la herencia.

Dato clave: en la línea colateral, el pariente más próximo excluye al más remoto (art. 921 del Código Civil), pero los hijos de un hermano fallecido heredan en su lugar por derecho de representación (art. 925). Un solo sobrino olvidado cambia el reparto de toda la herencia.

Genealogía sucesoria y genealogía familiar: en qué se diferencian

Un árbol familiar hecho por afición puede apoyarse en recuerdos, fotos o bases de datos en internet. Un estudio de genealogía sucesoria no: cada vínculo tiene que estar probado con un documento oficial, porque de él depende quién cobra y cuánto.

Además, no basta con encontrar parientes. Hay que comprobar quién vive, quién falleció antes que el causante y si dejó descendencia, quién ha renunciado y si hay hermanos de doble vínculo y de vínculo sencillo, que no heredan lo mismo: los primeros reciben el doble que los segundos (art. 949 del Código Civil).

Cuándo se necesita un estudio de genealogía sucesoria

  • Herencias sin testamento en las que solo quedan hermanos, sobrinos, tíos o primos.
  • Familias con ramas desconocidas, emigradas o distanciadas desde hace décadas.
  • Herencias yacentes paralizadas porque falta identificar a algún heredero.
  • Inmuebles con el propietario fallecido y sin familia conocida, antes de dar la herencia por vacante.
  • Declaraciones de herederos en las que el notario pide acreditar el parentesco de los colaterales.
  • Herederos que viven en el extranjero o descendientes de emigrantes.

Cómo hacemos un estudio de genealogía sucesoria

1. Punto de partida

Partimos del certificado de defunción, del certificado de últimas voluntades y de lo que sepa la familia o quien nos encarga el caso: nombres, pueblos de origen, fechas aproximadas.

2. Reconstrucción del árbol

Subimos hasta los padres y abuelos del causante y bajamos por cada rama hasta el cuarto grado. Consultamos el Registro Civil, que en España funciona desde 1871, y para generaciones anteriores los archivos parroquiales y diocesanos, los padrones municipales y los registros consulares.

3. Localización de los herederos

Una vez sabemos quién hereda, hay que encontrarle. Ese trabajo es nuestro servicio de búsqueda de herederos: localizamos a cada persona en España o en el extranjero y contactamos con ella. Si quieres intentarlo primero por tu cuenta, tienes la guía en cómo localizar a los herederos de una persona fallecida.

4. Informe y acreditación

Entregamos el árbol sucesorio con toda la documentación que lo respalda, listo para la declaración de herederos ante notario o para el procedimiento que corresponda. Si hace falta, tramitamos también la herencia.

Genealogía sucesoria y búsqueda de herederos: un mismo encargo

La genealogía sucesoria responde a quién hereda. La búsqueda de herederos responde a dónde está cada uno. En la práctica van juntas: no se puede localizar a un heredero sin saber antes que existe, y de nada sirve identificarle si nadie le encuentra.

Por eso en González Losana las trabajamos como un solo servicio, con abogados especializados en herencias al frente. Si ya sabes quiénes son los herederos y solo falta encontrarlos, pasa directamente a búsqueda de herederos.

¿Falta alguien en el árbol familiar?

Estudiamos tu caso sin coste y te decimos si el árbol sucesorio se puede reconstruir y en qué plazo.

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Preguntas frecuentes sobre la genealogía sucesoria

Es el profesional que reconstruye el árbol familiar de una persona fallecida para determinar quién la hereda y probarlo con documentos. En nuestro despacho ese trabajo lo dirigen abogados especializados en herencias, de modo que la investigación y la tramitación jurídica van de la mano.

Hasta donde llega el derecho a heredar: en la línea colateral, el cuarto grado, es decir, los primos hermanos (art. 954 del Código Civil). Más allá no hay herederos legales y, si nadie aparece dentro de ese límite, la herencia pasa al Estado o a la comunidad autónoma.

Las certificaciones del Registro Civil de nacimiento, matrimonio y defunción de cada eslabón del árbol. Para generaciones anteriores a 1871 se usan las partidas parroquiales. Si un pariente nació o murió fuera de España, hacen falta los certificados de ese país, normalmente traducidos y legalizados o apostillados.

Depende de cuántas ramas haya que reconstruir y de dónde estén los archivos. Un árbol con la familia en España y la documentación disponible se resuelve en semanas. Si hay ramas emigradas o archivos históricos, puede llevar meses. Te damos una estimación después de revisar el caso.

Familiares que quieren saber si heredan, herederos que necesitan acreditar su parentesco, administradores de herencias yacentes y profesionales como administradores de fincas o inmobiliarias con un inmueble bloqueado por el fallecimiento de su propietario.

La evaluación inicial es gratuita y sin compromiso. Los honorarios dependen del alcance real de la investigación y se presentan por escrito antes de empezar.